Papá

Hola Papá, hace mucho tiempo que no hablamos, hace mucho tiempo que partiste sin mirar atrás, que la memoria dejo de trabajar, que un reloj se paró para contar tu historia que a veces nadie quería escuchar.

Hola Papá, hace mucho que no te extrañaba tanto como ayer, que quería llegar contigo y contarte cosas y platicarte de mi vida, que va muy bien, que cada día me encanta más mi carrera, que estoy enamorada de un niño (aunque te cueste trabajo escucharlo), que tu hijo ya es un hombre pero no puedo evitar dejar de protegerlo, que mi mamá no deja de extrañarte, que te necesito.

Hola Papá, a veces no puedo evitar preguntarme porque te fuiste sin despedirte, porque no nos explicaste porque que ya no ibas a volver, que dejaste que la experiencia nos lo enseñará, a veces quiero preguntarte si fue fácil.

Hola Papá, fue por mi culpa que no regresaste? Tengo que aceptarlo a veces me siento culpable, culpable de que quizás fui la causa de que te fuiste de que ya nunca volverás, de haber perdido los movimientos del reloj que ya no logro encontrar.

Hola Papá, se que a veces no tiene sentido lo que digo pero se que me entiendes.

Hola Papá, se que es difícil notarlo pero te extraño tanto.

Hola Papá, esas palabras Hola Papá quisiera tan solo, tan solo podértelas decir…Hola Papá

Hace tanto tiempo…

Hace tanto tiempo, hace tanto tiempo, hace tanto tiempo que tengo que repetirlo tres veces. Hace tanto tiempo que no escribo, que solo leo para tratar de comprender porque no puedo poner una palabra tras otra, porque no puedo pensar en la coherencia.

Hace tanto tiempo que me pierdo en mi misma, que me frustró en mi presente y trato de ignorarlo con el olvido de mi pasado, que quiero gritar al recuerdo que me permita volver a pensar, a ser yo misma, que pueda mirar y reconocerme, que olvide que existe un rol social, a no depender de nadie, que nadie espere nada de mi. Que pueda vivir por una idea, que olvide el sueño aterrorizada del futuro. Que busque encontrar una solución, que pueda pensar que se puede hacer algo, que sepa que se puede tener esperanza.

Hace tanto tiempo que me levanto por instinto, que no espero nada nuevo del día, que me da miedo no despertarme en la mañana, que no reconozco la fugacidad de la vida, que pierde sentido la acción y lo distinto.

Hace tanto tiempo que vivo cegada, invisible, perdida, hace tanto tiempo que me veo y no me reconozco, y no quiero reconocerme, hace tanto tiempo…hace tanto tiempo, hace tiempo……….

A ti y a ti

Esta carta es para ti, y también es para ti.  Es para los dos, para ti es un adiós, para ti es una bienvenida a mi vida. Tú me enseñaste tantas cosas, me enseñaste a querer, a vivir sin pensar en las consecuencias, a saber que las cosas en pareja también funcionan, me enseñaste a disfrutar una relación, a desear al otro, me enseñaste que a veces puedes sentir como se te deshace el corazón. A ti te queda mi futuro, el que nos toque vivir, lo que nos toque aprender, a soñarnos, a pensar en el otro, a decirnos cosas, a escucharnos, a pelearnos y conciliarnos, a vivir juntos, a aprender de cada uno, a querer.

A ti, te quiero decir que todavía te guardo en mis recuerdos, por los momentos que vivimos, por todo lo que extrañe, por todo lo que te quise, por tanto y por nada. A ti por lo que nos falta por vivir, por lo que me has hecho olvidar, por todo lo que espero recordar, porque ahora estas en mi vida, por todo lo que espero, por todo lo que espero que me sorprenda.

A ti, nos queda el futuro para escribir muchas cosas más,  vivir todavía más e imaginar unas cuantas más. A ti, que curaste lo que tanto dolía a ti, por ti va este escrito.

A ti, es lo último que te escribo, es una despedida, es hora de cerrar una puerta, es tiempo de decir adiós, de agradecerte, de dejarte en el pasado, este párrafo es sólo para ti, por ser mi último regalo a ti. Por fin he decidido que debo despedirme, que si quiero continuar, te tienes que quedar atrás. Espero que cuando recuerde pueda sonreír, que ya jamás duelas. Te dejo porque es lo justo. Porque es tiempo de empezar. Que el olvido no te lleve. Adiós.

No entiendo

Me he empezado a confundir, no sé que es verdad,  hay momentos que la cabeza me engaña, ¿Cuál es la verdad?, y lo peor es que nadie lo sabe, pero explicame como no puedo saber lo que es verdad cuando es algo que depende sólo de mí y el mundo, pero si yo no lo puedo saber esto acaso quiere decir que me esta engañanado el mundo, pero pense que eso no era posible, el mundo sólo está.

Que pasa porque dudo, porque algo parece tan real, tan verdadero un instante y de repente eso ya no tiene sentido, ¿qué es real?, creo que estoy jugando conmigo, creo que yo no me quiero enseñar la realidad, creo que me esconde cosas, creo que me escondo cosas, me estoy volviendo paranóica, ya no lo recuerdo, ¿qué es verdad?

Porque algo que sientes ya no se siente igual un segundo después ¿qué pasó?, porque regresó, ya no sé que fue del pasado, y tampoco sé que pasa con el presente, ¿dónde esta el futuro?, no sé que esperar del futuro, estoy perdida, no entiendo nada.

Demasiadas preguntas. Ni una respuesta. No puedo más. Creo que ya no puedo más. No lo sé. Que impotencia, que paranoia. ¿Y la verdad?

Ayer

Ayer me encontré pensando en ti, no sé si quería hacerlo realmente pero no tuve opción. Quise  dejar de hacerlo no pude evitarlo, te extraño, pero sabes es cuando me surgió esa pregunta sobre que es extrañar, te extraño, pero no te quiero aquí, te extraño, pero no quiero saber de ti, no quiero hablar contigo, no quiero saber que aunque ya no estas en mi vida todavía existes.

Ayer me encontré pensando en ti, quiero decirte que no es raro, todavía pienso en ti y me pregunto que hubiera pasado si hubiéramos cedido más si hubiera funcionado, o quizás habríamos salido más lastimados, a veces me pregunto si tiene caso pensar en lo que podría ver sucedido si lo único que quiero hacer es olvidar, o quizás sólo dejar de sentir, a veces todavía duele. A veces ya no pienso en ti.

Ayer me encontré pensando en ti, me sorprendí de hace cuanto que eso ya no pasaba, me di cuenta que ya no dolía tanto, y que hasta me hacia sonreír. Ayer me di cuenta que ya algo se estaba curando, que ya no te veía en mi futuro, me di cuenta que hay más personas en el mundo, que hay más elecciones. Que quizás tenga que cambiar de camino.

Ayer me encontré pensando en alguien más, no te enojes, pero no estabas ahí era alguien más, y también cuando pensaba en él sonreía,  lo extrañaba aunque no estaba lejos, me hacia reír como tu me hacías reír, me hacía sentir feliz como tú lo hacías. Y ahora, él esta aquí, y es a él quien extraño y a quien quiero ver.

Lo siento, no te quiero lastimar pero ya no pienso en tí, ya sólo recuerdo y sonrío, pero ya no te extraño. Lo siento, te quise pero ya no eres tú en quien pienso. Lo siento, no sabía que te ibas a quedar en el pasado.

De repente la vida te sorprende, las decisiones se toman y no puedes hacer nada para impedirlo, todo te afecta directamente, como sucede que hay cosas que cambian por completo tú vida y no puedes hacer nada para impedirlo, para hacerlo como tu quieres en que momento pirdes ese poder sobre tu vida, y al mismo tiempo tienes el poder de actuar como tú quieres.

De repente, tú vida cambia no tuviste elección, en el momento no parecía lo mejor, y después el tiempo pasa y te das cuenta que no importa, que eso sólo te ayuda a crecer, a ver las cosas de una manera diferente, quizás hasta a cambiar, a ser mejor o peor, a aprender y a seguir siendo tú. A darte cuenta que no eras impotente, que puedes hacer valer tus acciones más de lo que crees ya que son ellas las que te llevaron ahí.

De repente, cambio mi vida y eso hizo toda la difernecia, hoy estoy parada en un lugar que a veces me parece desconocido y es tan emocionante.

Enfrentando a la madurez

Ayer me dijeron: “Se nota que ya maduraste”. Ayer me levante y no podía levantar la cara, ayer no entendía porque vivía, ayer no creía en nada, todas mis luchas se veían venciadas, ayer estaba rendida.

Ayer me dijeron que era un adulto que ya entendía para que era la vida, que ya no pensaba en tonterías.  Ayer no podía pensar, ayer actuaba por instinto, ayer era esclava del sistema, ayer no creía que se podía mejorar.

Pero hoy me levante y sentí verguenza vi a mi alrededor y me di cuenta de todo lo que falta por hacer, me dí cuenta que vale la pena dar la vida por lo que crees, que se vale luchar,  que se puede dudar de cada cosa, que no tienes que obedecer a menos que estes convencido, hoy me doy cuenta que bse pueden perder batallas pero con eso no pierdo la guerra, que no me debo de rendir, que mientras lo intente será mejor, que nada se gana rindiendose, que es válido poderte ver en el espejo.

Ayer me dijeron que había madurado, pero si eso es la madurez no la deseo, como les explico que no me importa que me lancen miradas de paciencia y de burla, vale más poderte encarar al espejo.

Hoy me levante y desee la inmadurez eterna. Hoy se que he escogido.

Perdiendo el velo.

Llegó un punto. Si un punto en que el cambio es notorio. Te das cuenta en el mutismo en el que te encontrabas, perdido, no hay otra palabra perdido. Darte cuenta que lo que vivías antes o quizás sólo una etapa no eras humano, te mueves, te ríes, comes, y duermes. Pero algo faltaba, algo que te impedía mirar a la gente a la cara, a los ojos. De repente, el velo se extingue, lo quitas y te asombras de lo que te estabas perdiendo, lo sabías, pero no lo podías ver, no lo podías sentir estabas enajenado del mundo, cada piso era igual que el anterior todo era tan falto de sentido, tan uniforme. Tan, tan, tan, tan … nada.

Pero ese día, a que día, no hay nada como levantar la vista y ver la vida tal cual es no como una rutina, no como algo de paso, sino como todo lo que tienes y lo estabas perdiendo, lo estabas dejando pasar por nada, por ningún motivo, por ningún móvil, por nada, sólo lo dejabas pasar.

Hoy me levante y las cosas cambiaron, hoy salí y quize vivir, hoy me levanté y volví a sentir. Volví a creer. Volví a nacer.

Hoy soy alguien.

Pregunta eterna

¿Quién soy? Pregunta eterna. ¿Qué se necesita para responderla?. Una serie de preguntas que en la vida esperas responder, errores para nunca acabar de coleccionar, victorias únicas, platicas que a veces no parecen decir nada, centenares de botellas e inumerables cigarros, amigos y extraños, motivos únicos, metas eternas, noches sin sueño y sueños con noches, tiempo y más tiempo…cosas abstractas, una vida y un mapa por ti dibujado para encontrarte.

Pero la pregunta sigue, después de tanto  realmente lo sabes, ¿realmente tienes una constante?

Traicionando al cuerpo

Ya nada queda. Estoy aquí escribiendo lo último que esta mano llegará a redactar. Y no es una escusa no intento mostrarle nada a nadie. Cuando nada queda no hay nada que ofrecer, y menos una escusa. Me encuentro aquí frente a esta mesa con lo último que puedo llamar mío nada más. He sido condenado a traicionar todas mis creencias y mis ideales, mis móviles y mis sueños, mi todo. He sido condenado a llevar sólo una existencia.

 He tratado de buscar una solución créanmelo lo intentado pero, en mi frenesí sólo he llegado a esto. No hay mente clara que hubiera encontrado alguna otra, al final sólo queda una decisión todo ó la existencia. Lo siento por la última pero sólo me ofrecía tiempo y quizás hipocresía pero nada más. Llevar una vida huyendo de mi misma no es lo que he deseado ni lo que busco esa opción la tuve que rechazar.

 Y ahora me encuentro despidiéndome de lo último que no me llevo y veo como fluye en el reloj de la pared. Mientras mi mente se llena con las preguntas que los que se quedan se harán y si he de ser sincera me divierte y es que divertido sólo ver sus caras y preguntarse como se puede uno hacer eso a sí mismo. Supongo que diferimos en ciertas cosas pues yo prefiero encajar antes una daga al cuerpo que al alma.

 Y es que al final unos cambian tiempo por todo y no se dan cuenta que el tiempo sin el todo no vale nada sólo una existencia, y por miedo prefieren quedarse con el tiempo, con nada, mientras que el todo es una vida, es una creencia, es eterna.

 Ahora ya no pretendo seguir escribiendo, porque ya no me quedan palabras ni tiempo. Ya no queda nada.

 Ahora tengo todo.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.